miércoles, 3 de julio de 2013

Humildad

Gente, hace unos días recibí una gran dosis de humildad, cuando me fui a ensayar a Pimentel con dos maestros, ambos empíricos, pero con un increíble dominio de su instrumento. Los dos, guitarristas exigiéndome cosas que a primera vista parecían sencillas y yo sin poder responde a la altura, uno porque la viola es un instrumento algo más grave que el violín, que es lo que ellos requerían, y otro porque aún le cuesta leer en clave de sol con la viola, y a la vez bajarle una obraba. Algo que por cierto cualquier buen músico preparado formarte podría hacer con mucha facilidad. 
En fin, lanzo mi inquietud, cuando nos podremos llamar verdaderamente músicos? Siempre hay algo nuevo que aprender, de una u otra persona, en tantas áreas que causa dolor de cabeza solo en imaginárselo.
PD: En el arte de la improvisación con esos maestros no hay quien los pare.